Por eso

Porque me falta dinero pero todavía lo aguanto. Porque no soy inocente, ni ajeno a lo que es el llanto. Porque hacer unos favores no se me hace suficiente, y prefiero involucrarme, ayudar y detenerme. Porque en el mundo hay cobardes que no se hacen responsables. Porque las calles son frías, y tienen suelos muy duros, y paredes muy vacías, y ventanas, y verdugos. Porque quisiera acoger, y cuidar, reparar alas, aunque sé que nunca pude, aunque sé que no es mi carga. Porque sé lo que es sangrar, perderme, ser ignorado. Por eso tengo a este gato durmiendo sobre el regazo.